Pide perdón

Pide perdón

El amor inmenso de Jesús por vosotros
es aún mayor que vuestra infidelidad y vuestra malicia…
Pase lo que pase, no perdáis nunca la santa confianza,
ese debe ser vuestro único refugio y vuestro todo.

Pensad en san Pedro.
Después de haber negado a su maestro, llora;
pero no se desespera como Judas.
Es él quien primero va a encontrar a Jesús,
quien conoce que ha resucitado
y que, a los reproches que le hace su Maestro,
no responde más que:
“Señor, tú sabes que te amo”.
Puesto que entonces estaba convencido de su miseria,
de su incapacidad…
acudía a su médico”.
Nicolás Roland

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